Cada día llega al consultorio con una sonrisa. Su trato cercano, el amor por cada paciente y la preocupación constante definen a María esther Pérez Sánchez, joven doctora de San Antonio de Cabezas. Su andar diario confirma la valía de una profesional a la altura de estos tiempos y además, una fiel representante del Programa del Médico y la Enfermera de la Familia.

Desde temprano, el consultorio lo convierte en espacio de diálogo, escucha y acompañamiento. Allí, la doctora comparte no solo saberes médicos, sino también confianza y humanidad. “Una gran familia”, así define a sus pacientes, y la frase resume el vínculo que sostiene su labor cotidiana.

VOCACIÓN TEMPRANA Y ELECCIÓN CONSCIENTE

La inclinación por el sector de las batas blancas surgió en su vida desde temprano. “Desde noveno grado me incliné hacia la Medicina”, expresa con sencillez. Y hoy afirma que no fue un impulso pasajero, sino una decisión que marcó su camino profesional. Dentro de ese universo amplio, la medicina familiar resultó su elección.

«En esta rama conoces más cerca de la población, brindas mejor atención, los pacientes sienten confianza en el médico y la enfermera de su población”, afirma.

Esa cercanía permite comprender mejor las realidades individuales y colectivas. El consultorio lo transforma así en un punto clave para la salud y el bienestar comunitario, donde cada historia cuenta y cada gesto importa.

LA RECOMPENSA DE SERVIR

Para María Esther, la mayor recompensa del trabajo diario reside en el vínculo humano. “La confianza de los pacientes resulta un parámetro fundamental, esto se construye con constancia, respeto y dedicación», valores que guían el desempeño de esta joven profesional.

En el consultorio 14 del poblado de Cabezas, atiende a 1 350 personas. En la actualidad, el papel del médico de la familia resulta fundamental. “Brindas atención médica integral, satisfaces la necesidad del paciente, mejoras su salud y bienestar”. Desde el consultorio, la atención a grupos vulnerables ocupa un lugar esencial. Embarazadas, adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas reciben seguimiento mediante consultas y terrenos planificados, con un enfoque preventivo.

VALORES QUE SOSTIENEN LA BATA BLANCA

El ejercicio diario de la medicina familiar exige cualidades éticas y humanas. María Esther enumera las que considera esenciales: “ética, humanismo, profesionalidad, responsabilidad, sencillez, cortesía, generosidad, respeto, amor y sobre todo, paciencia”.

Estos valores fortalecen el sentido de pertenencia y la confianza de la población en el Sistema de Salud, al contribuir al mejoramiento del individuo, la familia, la comunidad y el ambiente.

Cada paciente deja una huella. «Siempre existe una historia que marca de manera especial al médico o la enfermera”. Son vivencias que refuerzan la vocación y dan sentido a largas jornadas de trabajo.

UN PROGRAMA, UNA RAZÓN DE ENTREGA

Formar parte de un programa con 42 años al servicio del pueblo cubano tiene un significado profundo. “Entrega, dedicación, compromiso y profesionalismo, ya que trabajamos día a día para la salud del pueblo”, resume. La Medicina no la concibe como un oficio que se abandona. “Me siento satisfecha con lo logrado”, asegura cuando piensa en su camino profesional.

Si define la medicina familiar en una palabra, no duda: “entrega” o “compromiso”. La pasión y el amor por los pacientes permanecen intactos. “Me formé para entregarles amor y dedicación, al final son parte de nuestra familia”.

El estímulo Esteto de Oro a nivel municipal representa un reconocimiento importante. “Me estimula a consagrarme más y a seguir siendo, sobre todo, médico de la familia”.

A más de cuatro décadas de fundado, el Programa del Médico y la Enfermera de la Familia continúa como pilar del Sistema Nacional de Salud cubano. En escenarios complejos, como los vividos en Unión de Reyes durante el año 2025, la pasión, el altruismo y el sacrificio de profesionales como María Esther Pérez Sánchez sostienen la esperanza y la calidad de vida del pueblo. En su sonrisa diaria y en su entrega silenciosa se refleja la esencia de una medicina cercana, humana y profundamente comprometida.

4 Enero 2026 Fuente: Girón/ Noticias/ Salud

enero 6, 2026 | Arlenes Tamayo Osorio | Filed under: Calidad en los servicios, Cuba, De la prensa cubana, Salud, Salud Pública | Etiquetas: , |

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