La tomografía axial computarizada (TAC) está de vuelta en el Hospital Provincial Clínico Quirúrgico Docente Faustino Pérez, de Matanzas, una herramienta vital para el diagnóstico oportuno de enfermedades. Aún en fase de prueba, el nuevo equipo se pondrá en funcionamiento luego de cuatro años de carencia del servicio en la institución médica.

“Un TAC se cotiza en el mercado internacional por encima del millón de dólares —explica Taymí Martínez Naranjo, directora de la institución de Salud—. Este hospital constituye el centro de neurotrauma de toda la provincia, que atiende a pacientes tributarios a realizar una tomografía, lo que suplíamos con la resonancia magnética nuclear, estudio que demora un poco más, mientras que la tomografía de cráneo que hicimos de prueba solo demoró siete segundos.

“El nuevo equipo resulta ventajoso en cuanto a cantidad de cortes, puesto que el anterior, un tomógrafo Neusoft, solo admitía 16. Este tiene muy buenas prestaciones, 128 cortes, lo que permite hacer muchos estudios, entre ellos, la angiotac (centrado en venas y arterias) y colangiorresonancia (una modalidad de la resonancia magnética nuclear). Se trata de una tecnología más moderna que emite menos radiaciones, lo que se traduce en seguridad para el paciente”.

Ante el déficit del servicio, los matanceros que requerían un TAC debían viajar a La Habana, al Instituto Nacional de Oncología y Radiología (Inor). “Se les daba turno cada semana, pero implicaba dos horas de viaje y un mayor gasto en lo referente al traslado.

“Todo eso estaba montado sobre el sistema de urgencias médicas, sobre ambulancias, transportes alternativos, gastos de combustible y familiares. Por lo tanto, reabrir el servicio optimiza, asimismo, el hecho de que se puedan disminuir los tiempos de respuesta, porque dependíamos de igual manera de que nos dieran un turno, o sea, se alargaban también las estadías hospitalarias. Ahora, lo que toca es cuidar y optimizar”, reflexiona la Dra. Yamira López García, directora general de Salud en Matanzas.

“En el tiempo del Neusoft, que era más lento, hacíamos entre 60 y 80 tomografías al día. Es importante señalar que la medicina nuestra está basada en el método clínico, porque además es un riesgo para los pacientes la emisión de radiaciones, por lo que solo lo utilizamos cuando es necesario. Por ejemplo, la paciente a la que recientemente le hicimos el primer TAC tuvo diagnóstico positivo y, en retroalimentación con el Instituto de Oncología, todos los casos que se enviaban desde Matanzas a la capital resultaban positivos. Lo que confirma que se orientó a quienes de verdad lo requerían”, asegura Martínez Naranjo.

El nuevo tomógrafo no solo responde a un reclamo de la población necesitada, sino también de los residentes de la especialidad de Imagenología; que aunque han tenido por parte de la colaboración médica internacional mejores equipos de ultrasonido, esta otra tecnología seguía en deuda.

“La medicina moderna no se concibe sin estos equipos de alta tecnología, sobre todo para el diagnóstico de un sinnúmero de enfermedades —considera Daniel Caraballo Corbin, residente de tercer año—. Esto permitiría, si se crean las condiciones, la toma de muestra (biopsias) más certera, porque da un guiado más eficaz que hasta ahora lo hacíamos por ultrasonido. Igualmente, favorece el seguimiento de los pacientes oncológicos.

“Por la parte de la docencia, no se concibe una especialidad de radiología sin la tomografía. La calidad de imagen que da (los 128 cortes) ofrece la posibilidad de reconstrucción y de planos del cuerpo humano incluso de cortes hasta de un milímetro, que son indicativos de algunas patologías. Nos permite cumplir ciertos estándares que son indispensables en el mundo, ya que con este equipo estamos a la altura de centro de referencia de otros países”.

Sobre el proceso de montaje, Manuel Alan Cepero, jefe del Departamento de Electromedicina del hospital, consideró que fue bastante complejo. “Existieron dificultades con componentes de los que no disponíamos, que gracias a la colaboración de otros centros y colaboradores logramos vencer la tarea. Además, era un equipo en el cual no teníamos experiencias previas; por ello tuvimos que auxiliarnos de especialistas de La Habana y Villa Clara”.

“Debemos agradecer a nuestra Dirección Provincial de Electromedicina; a la Empresa de Mantenimiento y Aseguramiento Técnico de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, que nos construyó y fue parte de la innovación de las ruedas del gantry (estructura o marco mecánico utilizado en el TAC, que pesa 2,3 toneladas); a la Dirección Provincial de Transporte, que ayudó en el traslado desde La Habana hacia acá; al director de la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, Rubén Campos Olmos, que proporcionó los tornillos y los expansores imprescindibles para sujetar la mesa, la cual no puede moverse mientras se hace el estudio; a Copextel, que asumió reparación y mantenimiento completo de las máquinas, afectadas por la humedad del tiempo guardadas, y con el rescate de equipos de clima; la Dirección Provincial de Salud; Gobierno; Partido… todos pusieron su granito de arena para que nuestro hospital tuviera en funcionamiento un TAC.

“Ya tenemos el equipo, ahora toca la preparación de cada uno de los que lo utilizarán para que no se dañe y los diagnósticos sean certeros; para ello se están capacitando nuestros técnicos”, acotó Taymí.

La instalación y próxima puesta en marcha del moderno tomógrafo se suma a los logros del hospital provincial matancero, que cuenta con 17 programas de especialización acreditados, entre ellos Gastroenterología y Oncología, ambas especialidades con categoría de excelencia; y una Sala de Cuidados Paliativos, inaugurada en marzo del pasado año.

8 Enero 2026 Fuente: ACN/ Noticias/ Salud

enero 9, 2026 | Arlenes Tamayo Osorio | Filed under: Cuba, De la prensa cubana, Salud, Salud Pública | Etiquetas: , |

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